(Poema inspirado en el cuadro “La vieja Barca”, de Ana Muñoz)
LA VIEJA BARCA
Perdió la barca el mar
yerma en la soledad del suelo agreste,
añorante de redes y de escamas.
¿Cómo creció en aquel paisaje?
¿Qué fue de aquellos días de costeo
argentada por olas siempre amigas?
No sabe responderse,
no le queda memoria.
¡Lloró tantos veranos!
Al fondo, cinco pinos
con mirada burlona la contemplan.
Ella, tan resignada
a ser vientre donde engendrar arbustos,
refugio de tarántulas y arañas,
(Poema perteneciente al libro “Agonía de las estaciones”- Beturia Ediciones- 1994)

