
(Inspirado en el cuadro “Los amantes en el saúco”
de Marc Chagall)
AMANTES
Se achica el puente
asustadizo como un niño
que hubiese descubierto la bota del gigante,
un niño que buscase protección
en la sombra azulada de la orilla.
La luna, sin embargo,
no sabe ya de asombros;
¡fueron tantas las cosas
que le guardó la edad en los bolsillos!
A ella no le queda lugar en la mirada
donde sentar al miedo,
y asoma su insolente redondez
sobre el agua serena.
La noche canta nanas para dormir al río
y cómplice le brinda su penumbra
al búcaro que zarpa.
¿Qué horno fue capaz
de darle consistencia a tanta porcelana?
¿Qué manos moldearían
ese vientre capaz de dar cobijo
a todo un saúco y sus raíces?
Mas silencio,
que no responda nadie a mi pregunta,
no vaya a ser que una palabra
si filtre entre el follaje
y al amante distraigan
Sería imperdonable
robar esa ternura de sus ojos,
mutilar la caricia que regala su mano
y ella recibe complacida
sobre una sien donde tan sólo caben
su amor y él.
No puede haber pecado en esos pechos
que se ofertan desnudos;
no puede haber soberbia en sus contornos
cuando le gana la partida
al frescor rosa y blanco de las flores.
Nada puede ser sucio
en los dos cuerpos que se rozan,
que se inventan amantes
en la nómada copa de un arbusto.
Pero, ahora que lo pienso,
¿qué hago en esta alcoba
a la que no me han invitado?
Debo marcharme de puntillas.
(Del libro “Mirar el arte en clave de poesía”
Beturia Ediciones- 2006)
1 comentario:
Me gustan bastante estos poemas dedicados a pinturas conocidas. ¿Solo escribe este tipo de poesía o también hace poesía más convencional? Si es así, me gustaría leer algo más. En cualquier caso es usted, desde mi humilde opinión, un buen poeta. Yo también hago mis pinitos, incluso me he presentado al certamen que lleva su nombre. A.M.
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